Decidí dar mis primeros pasos en la interpretación a los 21 años, cuando por fin me permití escuchar algo que llevaba gritándome desde niña. Fue una decisión atravesada por la incertidumbre, pero también una de las más honestas y acertadas de mi vida.
Durante mi formación crecí como actriz y como persona, confirmando que este oficio no solo me apasiona, sino que me define. Me considero una actriz observadora, sensible y que sabe escuchar. Me gusta el compromiso y el trabajo colectivo. Hoy busco seguir avanzando, crecer artística y personalmente, y caminar con ilusión por los proyectos y los escenarios que estén por venir.